El inefable antihéroe John Self es hombre de numerosas adicciones: bebida, tabaco, fast food, pornografía, todo lo cual consume en cantidades industriales. Pero su principal droga es el dinero. Self es un hombre hecho a sí mismo que, pese a triunfar en su vida profesional, carece de un sistema que le permita comprender el mundo en que vive y, consciente de que es así, acaba siendo víctima de su dramática y desolada situación.